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Paso: post positivo en Pascuas

And you can’t always get what you want,
Honey, you can’t always get what you want
You can’t always get what you want
But if you try sometime, yeah,
You just might find you get what you need
” – The Rolling Stones, citada en homenaje a House

Por una vez voy a ver las cosas positivas.
El vaso medio lleno, lo que me hace feliz.
La salud, que me posibilita. La educación, que me vuelve una privilegiada.
El trabajo, que me sustenta. Los queridos, que están a salvo.

Por una vez voy a levantarme contenta, a cantar en la ducha y a desayunar despacio.
Y a usar maquillaje, perfume y – oh my! – colores en la ropa, flores en el pelo y zapatos altos.
No me va a importar que el subte esté lleno, que el jefe sea misógino, que haya ropa para lavar.

Voy a salir a la noche con un billete de diez en la cartera, aunque me muera de sueño auque mañana madrugue. Voy a mirar la luna tan redonda y gigante.
Voy a liberar la risa, voy a reprimir el llanto.

No voy a tenerme lástima. Ni a culpar al destino.
Voy a vivir. Con ganas.

(Ya se que parece un post AutoAyuda, pero nada que ver. Es sinceramente un disclaimer para los que piensan que detrás de Vera solo hay una treintaniera amargada. Esto ES CIERTO, pero no el 100% de las veces… jeje)

Para quienes creen, Pascua significa “paso”. Mi post homenaje a todos ellos: ¡Felices Pascuas!

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Diálogo

“Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere” – Elbert Hubbard (1856-1915) Ensayista estadounidense.

El sábado Sofi Fernandez Ascuénaga estaba mezclando los elementos para el daikiri de frutas rojas.

Yo venía rumiando internamente mis máximas habituales, así es que tomé coraje y empecé a decir:

-“Me parece que no sirvo para estar en pare….”

-“Trrrrrrrrrrrr”- me responde Sofi, interrumpiendo con la licuadora, al mejor estilo de la mamá de la publicidad de Mamá Lucchetti.

-“Me siento que no estoy hecha de la madera adec…….”

-“Trrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr” – arremete Sofi, anulando mi discurso apocalíptico.

–   “Me voy a quedar sola para sie…” – casi grito, sin desistir.

–  “Trrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr” – termina de acotar Sofía.

Y desistiendo de su daikiri, con un gesto de fastidio, abandona la sala.

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Oda a mis amigas casadas

Pero a los ciegos no le gustan los sordos

y un corazón no se endurece porque si

-No calentás la misma cama por dos noches –

me reclamaba y no la quise oír

hice de todo por impresionarla

y deje huérfano todo su penar

-Pero dos que se quieren se dicen cualquier cosa

¡Ay! si pudieras recordar sin rencor” – La Hija del Fletero, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

 

Tengo muchas amigas casadas.

Es una cuestión de edad, de ciclos de vida: No se puede tener treinta y pico y no tenerlas.

 

En afán clasificatorio y para entenderlas, esporádicamente quiero juntarlas según un mismo patrón, pero, de la misma manera que me sucede con mis amigas solteras, no encuentro un único grupo que posea un común denominador, además de su estado civil con contrato legal de por medio.

 

Aunque si encuentro alguna división según su actitud hacia mi propia soltería:

  • Están las que se compadecen de mi en público.
  • Están las que me envidian en secreto.

 

 

Las pertenecientes al primer grupo se encargan de hablarme permanentemente de las bondades de la vida de a dos.

Pregonan sus creencias casi exageradamente, ponderando lo fantástico que es saber que “el amor es más fuerte” hasta convertirlo en mantra, afirmando lo fabuloso de anteponer todas las urgencias y necesidades de sus queridas células familiares a las suyas propias.

Son apóstoles de las familias tradicionales y no aceptan ninguno de los nuevos paradigmas sociales que yo, como madre soltera, represento.

 

Generalmente organizan cenas y fiestas en donde el número de mujeres y de hombres siempre es coincidente.

No me invitan, pero cuando lo hacen, se empeñan en presentarme a otros no casados de modo de mostrarme el camino hacia una felicidad que, evidentemente, desconozco.

 

A la vez, sospecho que pretenden en fueros internos que yo deje de ser una amenaza,  un campo minado, una bomba de tiempo impar en sus sociabilidades duales:

Estoy convencida que me querrían más si abrazara la dualidad..

Creo que la posibilidad de que alguna de mis desventuras, historias o andanzas despierte en sus maridos o – ¡peor aún! – en ellas mismas algún atisbo de duda, alguna añoranza de un pasado que ya no es, algún celo o envidia … las aterra.

 

Si empiezo a salir con alguien inmediatamente ellas proyectan un oasis de felicidad en donde las diferencias que hoy nos separan desaparecen. Si yo me emparejara, sería fácil compartir de nuevo actividades varias, tiempo y  espacios que, hoy no compartimos.

Nuestros hombres podrían hacer asados, jugar al poker, ir de pesca….

Ganaríamos todos, sería una gran ventaja que yo dejase de empeñarme en la soledad.

 

 

 

Pero hay otro subgrupo de amigas casadas.

 

Son las que me piden anécdotas, me hacen relatar historias de sábados a la noche.

Son las que quieren escuchar de esa vida que no viven hace tiempo. Consumen mi blog con voracidad. Quieren datos jugosos del living la vida loca.
Percibo que añoran exageradamente sus vidas de solteras. Me da la sensación de que valoran poco lo que tienen.
Creen que mi vida es más glamorosa, más excitante y probablemente creen que yo soy más feliz.

Les pregunto cómo están y me responden: – “Bien, bien, lo de siempre”.

 

 

Finalmente tengo amigas casadas a las que el estado civil no les pesa. Son mis preferidas. Viven emparejadas felizmente aunque reconocen que la felicidad no depende del estado civil. Saben estar bien en su matrimonio como sabrían estar bien solitas. Me quieren por quien soy y no consideran que mi soltería me defina.

 

 

Las amo, a todas ellas. Al final, son mis amigas. 

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Caterina no da con el perfil

 “Sólo se ama lo que no se posee totalmente” – Marcel Proust (1871-1922)

 

– “Estoy enojadísima, Vera. Furiosa. Pero conmigo” – me dijo ayer Cate, cruzada de piernas y brazos por el frío y fumando el quinto cigarrillo de la última media hora.

-“Conmigo. CONMIGO.… 

Por esa necesidad que tengo de parecer tan buena, tan comprensiva, tan amigable, tan respetuosa de las apariencias.

Por querer mantener los códigos de convivencia, las normas sociales aceptables.
 

Por haber permanecido calma hoy a la tarde, cuando lo vi aparecer del brazo de esa mosquita muerta que eligió para reemplazarme”.

 

La dejo tomar aire pero no hablo. Miro para abajo y me muerdo los labios tan fuerte que se que van a quedar marcados: se lo que siente Caterina. La entiendo.

 

– “¿Mosquita muerta, decís?” – repregunto después de que traga el humo como si lo necesitara para respirar.

 

– “Muy. Tan perfecta para presentarle a mamá.

Tan bien vestida con sus colores pasteles y sus perlas, tan bien peinada, tan lacia con raya al costado.

Tan merecedora del doble apellido que la espera.

Tan ideal como accesorio de su estatus gerencial.

Tan dispuesta a quedarse en casa y a ir a pararse a la puerta del jardín de infantes con las llaves de la cuatro por cuatro y las botas y TAN sin pasado.

Tan sin hijos o escándalos anteriores”.

 

 

Pobre Cate. Pobrecita Cate, reemplazada por el prototipo de Chica-Para-Vivir-En-Un-Country-De-Pilar

 

– “Tan pero tan opuesta a mi, Vera…

Verla con él me dieron unas ganas de gritar, de vomitar, de reaccionar.

Y no hice. No dije.

Verla con él y entender que todo este tiempo estuve engañada.

Que no hubiese podido ser elegida ayer, ni nunca.

Que el amor era mucho menos importante que el deber ser.

Que la piel erizada se reemplaza por brushing prolijito, voz suave y manicura francesa”.

 

 

Caterina ahora llora, diciendo:

– “Estoy furiosa conmigo, especialmente, por no aprender:  por querer seguir siendo esa mujer que atrae, pero que representa un riesgo.

Por no copiar este otro modelo: el best seller, el que da resultado.

Por persistir en la soledad“.

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Meet Maggie

I’m not in love, so don’t forget it.
It’s just a silly phase I’m going through.
And just because I call you up,
Don’t get me wrong, don’t think you’ve got it made.
I’m not in love, no no, it’s just because…”

–  10CC, I´m not in love

¡Atención!

Tengo una amiga para presentarles: conozcan a Maggie.

 

Altamente recomendada para fóbicos al compromiso, para tratamientos de shock en casos de histeria masculina, una compañera ideal de ninfómanos y la mejor candidata para curar misoginias varias; mi amiga Maggie derrite el hielo más frío, parte la tierra, detiene el tránsito.

 

Llena de actividades de lo más variadas, la agenda de Maggs está tan pero tan completa que jamás tendrá tiempo para reclamar una relación más seria, no llamará jamás en horarios inconvenientes, no querrá conocer a sus mamás.

 

Poseedora de una belleza extraordinaria, Maggie aparece y corta la respiración de los hombres que pisan el mismo suelo. No sufre la soledad, sino más bien el acoso, condenada a que la revoloteen zánganos, moscas y muchos hombres que no pueden resistirse al color mil de sus ojos gigantes o al tamaño y la forma de sus labios.

 

Naturalmente, la seductora Maggs no podría, aunque quisiera, ser fiel a una historia: ella seduce hombres de forma seriada y continua. Como en la fábula del escorpión, puedo dar fe de que no podría ser de otra manera: es su naturaleza.

Pero claro, es una mujer trofeo de las que no se encuentra fácilmente:

Como compañera ocasional Maggie puede ser tu pasaporte al nirvana: es divertida, amena, graciosa, inteligente. Divierte a tus amigos.

 

No tiene prejuicios:  Es altamente probable que duerma con vos en la primera cita y más probable aún que sea ella quien tome la iniciativa sexual en cada momento que pasen a solas.

 

Tiene, eso si, algunas exigencias en la cama: su satisfacción viene siempre siempre antes que la de su compañero y definitivamente tiene altos standards de tamaño y de grosor.

Los eyaculadores precoces deberán abstenerse o prepararse a rogar por perdón y clemencia.

No le interesan las palabras de amor ni los juegos previos.

No pasa la noche en tu casa ni te invita jamás a la suya.

No escucha tus problemas en el trabajo.

No prepara tu desayuno.

 

Si querés salir con Maggs tenés que vestirte bien y tener un buen auto. Y, definitivamente, no deberás ser celoso.

 

Ella va a querer jugar strip poker con vos… y con todos tus amigos.

Tu socio va a conocer la ubicación de su tatuaje secreto. 

Va a insinuársele a tu primo.

 

Y, por sobretodo, no podés permitirte perder la cabeza por ella:

cuando Maggi detecta algo parecido a un brillo especial en tu mirada puedo garantizarte que va a dejar de atender el teléfono.

 

¿Te la presento?

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Inconciente Marianela

” La mejor manera de vengarse de una persona es no parecérsele” –  Marco Aurelio

Mi amigo Leandro me llamó hoy por teléfono a la oficina.
-“Necesito ayuda, Vera”-  me dijo. “No entiendo a las mujeres…”


No adelantaba decirle que yo tampoco nos entiendo mucho, con lo cual, me dispuse a escucharlo.

Me contó que el viernes había salido con Marianela, un espécimen de la raza menudo, chiquito y con cara de ángel.

Las peores, pensé.

Habían pasado una noche larga y maravillosa pero cuando Lean la dejó en la puerta de su casa, Marianela había realizado la siguiente declaración: “No estoy preparada para empezar ninguna relación ahora. No tuve buenas experiencias con hombres en el pasado y no puedo pensar en empezar ahora algo con alguien.”

Me preparé para escuchar de la boca de Lean el rechazo, el NOSOSVOSSOYYO del caso….

pero en lugar de ser directa e inequívoca, Marianela había seguido con las siguientes frases, que no solo no aclaraban, sino que empantanaban la situación:

“Me gustás un montón, pero cuidame
“Vamos despacio
“ Si me cuidás, tal vez funcione

– “Quiero saber QUE hacer. Quiero saber QUÉ es lo que QUIERE que haga” – me dijo.
-“¿La llamo? ¿Desaparezco? ¿Insisto?

Leandro está perplejo, azorado, asombrado, confundido.
Yo no.

Definitivamente estamos frente a otra mujer que no solamente es malvada, sino que no tiene ninguna conciencia de la realidad.

Fui terminante: “Lean, alejate de esa chica” – declaré, enérgica.
“NO la llames, NO la esperes, NO le escribas. NO”

Leandro es un hombre con mayúsculas. Caballero, buen mozo, emprendedor, ambicioso.
No se merece a Marianelas que no sepan lo que quieren.
No necesita Marianelas que no entiendan que es difícil, complejo y casi imposible encontrar tipos como él que no estén casados, o quebrados, o consumidos.

No necesita Marianelas que piensen, sin dar una chance mínima, que pueden aspirar a más.
Y mucho menos necesitan Marianelas que no sean claras en su discurso. Que jueguen el eterno juego histérico que nos pone a todas las minas en la categoría de Incomprensibles, Imposibles, Insoportables.

Marianela, si leés este blog, querida, tomá este consejo: NO rechaces tipos como Lean, porque son muy muy escasos. Y si lo hacés se clara.

Estás en mi lista negra.

La vida es una moneda.

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Francisca sufre stress

“Nuestra vida se termina cuando dejamos de decir las cosas importantes” – Martin Luther King

-“Imaginate QUE problema!” – me decía Francisca- “No puedo NI pensar en otro bebé porque en la Kangoo solo hay 3 cinturones de seguridad en el asiento de atrás. Si voy por el cuarto baby tendría que pensar en cambiar el auto” –

Me agota sobremanera hablar con Francisca. Sus problemas son tan pero tan insignificantes que mi vida, a la luz de la de ella, es una tragedia griega.

Ella está casada y feliz, trabaja part – time cerca de su casa y tiene 3 preciosos hijos rubios, perfectos, maravillosos. Se va de vacaciones 1 mes por año a la playa y toma la decisión de no agrandar más la familia basada en la capacidad del vehículo familiar.

¿Querés una crisis, Fran? Te presto.

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