¿Hacer el duelo y ser amigos? La historia de Aleja, parte III


“…y a mi enterradme sin duelo, entre la playa y el cielo” – Mediterraneo, Joan Manuel Serrat

Yo venía leyendo sin siquiera respirar la historia de Alejandra, que empezó por un mail y siguió con otro.
Y a medida que leía me iba llenando de pena, de bronca, de intriga.

No iba a tener que postergar mucho mis ansias de saber como seguía su historia, ya que, apenas actualicé la pantalla del inbox,  ya estaba recibiendo el final de la historia de esta nueva amiga virtual.

Ale decía:

Te imaginarás, Vera, que me negué.
Que viniera con ese pedido ya era como too much.
Le dije que resuelva sus historias.
Lo saqué carpiendo…

Y se estaba yendo, nomás. Vi su cuerpo salir de casa y acercarse a la escalera cuando  dio vuelta la cabeza y mirándome a los ojos me dijo algo que nunca me voy a olvidar:

Juanjo: -“Siempre me dio la sensación de que aceptaste salir conmigo tan solo para paliar tu propia soledad, para rellenar el espacio

Fijate, Vera, lo cruel de la situación:

Yo había sido feliz sola.
¡Hasta que me enamoré de un alguien que todo el tiempo pensó que yo lo había elegido para no estarlo!

Por supuesto que me ofendí, Vera, no hace falta que yo te cuente lo furiosa que estaba.
¿No había sido él quien me había buscado?
Llena de ira le grité desde lejos que no quería verlo más.

Pero como una enfermedad mal curada, él reaparecía constantemente, esgrimiendo necesitar mi compañía, queriendo ser mi amigo, llenando los espacios.
Tan presente estaba que ni siquiera me dejaba tiempo para duelarlo.

Lo sentí  pesado, persistente, obsesivo.

Yo lo ignoraba, le respondía con desdén y hasta con mala educación en alguna ocasión, hasta que un día, mi amiga Amaya me dio un consejo, ya harta de ver sonar mi celular una y otra vez:
-“Atendelo, Ale, por una vez la llamada. Hacelo venir ahora al bar en donde estamos para aclarar las cosas y terminen con esto de una vez”
Efectivamente, esperé unos minutos, atendí su siguiente llamada y veinte minutos después estaba en las coordenadas que fijé, tomándose una cerveza con nosotras.

Él quería hablar, pero yo ya estaba pasada de copas y con la guardia baja.

Me relajé y terminó siendo una salida de amigos: Amaya y él congeniaron bien, yo acepté su presencia y así, tan fácil y tan sencillamente Juanjo volvió a entrar en mi vida.
Si bien en la categoría “amigos”, ambos todavía presumíamos de esa química y complicidad de dos viejos conocidos.

Y, aunque yo no quería repetir la historia, la soledad hereje le fue ganando a los principios y me fui reenamorando mientras que él me cuidaba de borracheras, me recuperaba mis objetos perdidos, me advertía sobre hombres malos e incluso, me daba celos presentándome a sus parejas: la sumisa, la frustrada y la manipuladora…

Ya pasó mucho tiempo del reencuentro en el bar.
Ya lo conozco demasiado bien.
Ya intenté olvidarlo mientras estuve en una relación estable.
Ya quise morir cuando él se enamoró de otra.
Ya mis parejas lo celaron irremediablemente y nos dejamos de ver de forma frecuente.
Ya sus mujeres me hicieron la cruz y me trataron de loca.
Ya se que si él hace el ridículo yo voy a mirarlo con compasión.
Yo se que cuando soy pedante, él le encuentra la gracia.
Si hace locuras de niño inmaduro, yo le digo claro lo que pienso y justo antes de tirarse por el precipicio, frena.
Si yo estoy a punto de fastidiarla con un hombre, él da su opinión tajante y siempre acierta.

Empezamos a ser un perfecto tándem amistad chico y chica, traicionando, como él habitualmente dice, a nuestro propio género.

Hasta que de nuevo en mi cumpleaños, hace unos días ya, no vino.
Creo que estaba con una minita, pero no es el punto.
No tuvo siquiera la delicadeza de hacérmelo saber y en un año muy muy duro, este era el remate perfecto para un feliz cumpleaños, feliz.
Su ausencia me dolió mucho, Vera, lo entenderás.

Claro que de esta ya no hay vuelta atrás. He empezado el duelo, Vera, estoy decidida.
Pero ahora te dejo, que sonó el timbre y estoy segura de que es él…

CONTINUARÁ

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19 comentarios

Archivado bajo arrepentidas

19 Respuestas a “¿Hacer el duelo y ser amigos? La historia de Aleja, parte III

  1. Mari

    Ay, Aleja… Si conozco tu historia, si es en verdad tan familiar como me resulta, te esperan unos días, unos meses, unos años complicados. Yo también tuve (y tengo) un mejor amigo, y me tomó media década el duelo. Si no puede ni siquiera ser un amigo para vos, no merece ser nada. ¡No le vuelvas a abrir ninguna puerta!

    PD: Muy bueno el blog, lo vengo leyendo pero recién me animo a comentar

    • verasmith

      que bueno que te gusto, Mari!!, una década es mucho tiempo, quién se la merece?

      • Mari

        Por suerte fue media nomás… o sea, estuve bien boba por 5 (cincooooo!!!) años. Uf… tuve material de sobra para identificarme con los peores casos del blog ¡Pero ya no más! El tiempo pasó y ahora estoy feliz de decir que tengo una historia nueva y hermosa.

        ¡Fuerza, Aleja!

  2. Jaaaa! Buenísimo! Es como el “y bué, sí o sí empiezo la dieta. Estoy decidida. Pero arranco EL LUNES, eh?”

  3. La

    soy el remedio sin receta y tu amor, mi enfermedad…

  4. “Ya se que si él hace el ridículo yo voy a mirarlo con compasión.”

    es una frase definitiva.

    besos

  5. “Yo había sido feliz sola”…

    Ayer hablaba con una amiga y se quejaba de que un ex le decia que íba por el mal camino, por estas soltera, por conocer a chicos y tal,que estaba perdiendo su objetivo en la vida. Pero es que su objetivo en la vida era el laboral, el ser una mujer económicamente independiente, tener su apartamento, su coche, poder permitírselo y poder disfrutar de ella, recién consiguió todo este año. Sólo le fue mal en lo amoro…ella le dijo, que sus metas estaban logradas, que le gustaria enamorarse, pero que si no lo hacia, seguiria sola disfrutando de la vida, es feliz sola.

  6. Muy pero muy muy buen blog. Y te felicito por disfrutar estar sola, eso es uma mujer entera.

  7. Pingback: Jugando siempre el mismo juego, la historia de Ale, epílogo « Le pasó a una amiga

  8. Cari

    Es dificil luego de estar enamorada de una persona intentar ser amigos.. definitivamente primero debe venir el duelo y luego ser amigos.. antes no funciona… y no creo tampoco que se puedan ser los super amigos, porque siempre alguno esta esperando algo mas!.. y si alguno no ha superado la relacion.. es dificil ser amigos!.. A mi me pasa que cada tanto que hablo con un Ex.. como amigos.. me sale con algo del pasado.. y a veces son cosas que ya no se quieren en tu presente.. al pasado pisado!.. el presente y el futuro estan por venir!… por eso no me gusta mirar mucho para atras.. Aunq del pasado se aprende a no cometer los mismo errores.. solo eso!

    • verasmith

      el problema, Cari, es que cada vez creo menos en la amistad entre el hombre y la mujer. Y mucho menos de dos que tienen química entre si.

    • verasmith

      el problema, Cari, es que cada vez creo menos en la amistad entre el hombre y la mujer. Y mucho menos de dos que tienen química entre si.

      • Cierto…

        Yo creo que no existe, ya…siempre hay alguno…que tiene algún interés más allá de la pura amistad, por eso andan tan de moda,al menos en España eso que se llama “follaamigos” asi tan basto como suena, o más finamente “amigos con derecho a roce”…la evidencia de que no se puede tener una amistad pura con un hombre.

        • verasmith

          “Follaamigos”? nada parecido a los super amigos, creo.
          No se, compro hasta ahí, en períodos de mucha soledad y super cortoplacistas. Y cuando ninguno se enamora, obvio

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