Operación Triunfo, parte A


A buen entendedor, pocas palabras” – Refrán popular

 

 

Lidia vino hoy temprano a ayudarme a hacer cupcakes para el te pre – eleccionario que organicé hoy en casa con algunas de las chicas.

 

Mientras que batíamos claras de huevos y preparábamos el azúcar de lavanda y los diferentes rellenos para nuestras mini tortas ella se mostró generosamente interesada en compartir conmigo algunos de sus secretos para el éxito.

 

Porque yo nunca les había hablado de ella, pero, en honor a la verdad, ya debería haberlo hecho: Lidia es la mujer mejor acompañada que conozco.

A que me refiero con esto: La historia personal de Lidia la muestra rodeada permanentemente de hombres agradables, amenos, interesantes, inteligentes, atentos y caballeros.
Y yo quiero saber cómo lo logra.

¿Cómo hace Lidia para no tener que besar nunca sapos? ¿Para que sus hombres siempre hayan sido príncipes?

 

-“Vera, sinceramente, nada se consigue sin esfuerzo.

Lo que he desarrollado es un método de selección muy preciso.

Tengo hecha una descripción de puesto muy puntillosa y simplemente dedico el primer tiempo a ver si la persona que está postulándose al mismo da o no con el perfil adecuado, tiene o no los skills precisos, está interesado realmente o no en el puesto.

Con este esfuerzo previo me ahorro muchos dolores de cabeza posteriores, porque una vez que el puesto no está más vacante hay un costo alto en inducción, formación, evaluaciones de desempeño y eventuales despidos.

Por eso, soy precavida: En las primeras citas filtro a los candidatos según diversos test que me he propuesto para determinar las habilidades sociales e interpersonales, habilidades técnicas, nivel de inteligencia, competencias principales.”

 

Lidia me mira, como si lo que estuviera diciendo fuera obvio.

 …………

Y yo me quedo pensando en mis propios métodos habituales de selección.

Porque claro, todos tenemos los propios.

 

 Le cuento algunos:

 

– No tiene que darme sueño en ningún momento de la primera cita.

 

A esta altura ya saben que soy mamá de Juan, de casi 6 años. Y trabajo muchas, muchísimas horas por semana. Y escribo, dibujo y pinto. Y toco la guitarra. Y voy a terapia 3 veces por semana. Y veo a mis amigas y amigos. Y….

Por eso, el primer filtro es importantísimo: no tengo que tener ganas de bostezar.

El encuentro tiene que ser lo suficientemente interesante para mantenerme despierta.

Lamentablemente no siempre pasa.

 

 

–  Si compartimos una cena, yo voy a comer.

 

No voy a devorarme 30 piezas de sushi pero voy a comer como persona normal.

Si el candidato no come a la par mía o de alguna manera percibo que le gustaría más que yo me limitase a revolver la ensalada, vamos mal.

Esa actitud revela que el señor en cuestión probablemente prefiera una candidata más sumisa y modosita.

El tipo de princesita que nunca voy a querer ser.

 

– Si entendés mi humor, tenés altas chances de ganar mi corazón.

 

Finalmente, mi método infalible es el siguiente.

Lo utilizo con frecuencia, aunque debo reconocer que no es propio (Me lo enseñó uno de mis ex al aplicarlo conmigo)

 

Consiste, aunque suene extraño, en inventar refranes falsos.

 ¿Cómo se aplica?

Supongamos que X me invita a un bar lleno de gente y por esquivar a una persona se derrama en la camisa parte de su trago.

Entonces lo miro riéndome y digo: “No hay mal que dure hasta que el frío se pase” o también podría ser algo como “El que derrama el trago encima, amanece mojado” o finalmente le guiño el ojo y le digo: “Al mal tiempo, camisas mojadas”.

 

Acá X puede reaccionar de varias maneras y a cada reacción le corresponde una decisión:

  • Si se ríe, entendiendo que lo que acabo de decir es una pavada, vamos bien.
  • Si se queda callado, tratando de descifrarme, no suma puntos, pero tampoco resta.
  • Si me dice “Claro, claro” y lo veo tratando de disimular el desconocimiento del refrán que acabo de inventar sin entender que yo acabo de hacerlo… mmmm
  • Si me responde inmediatamente mostrándome que entendió mi broma con algo así como “Por supuesto Vera. A falta de camisas secas, buenas son chicas bromistas” o “Claro Verita. Trago que no has de beber, déjalo caer…”  ahí claramente tenemos un ganador. No sucede con frecuencia, debo admitirlo.

 

 

Como digo, métodos tenemos todos. Y son caprichosos, arbitrarios y probablemente injustos.

Hay muchos, muchos más. Pero no es cuestión de decirles todo en este medio tan público, ¿no?

 Si no, dentro de poco vamos a poder editar la Guía de Uso de Vera Smith, y ahí si que la magia va a esfumarse en forma definitiva.

 

¿Y los métodos de selección de Lidia?

Ah, claro primero los pruebo en el próximo candidato.

No voy a revelarlos tan fácilmente… parecen infalibles.

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7 comentarios

Archivado bajo encontrando el camino

7 Respuestas a “Operación Triunfo, parte A

  1. cuando lei lo que dijo Lidia pense: o Lidia trabaja en RRHH, o vos muy inteligentemente hiciste que Lidia lo dijera de esa forma.

    te falto la reacción de un sabelotodo que piensa que te confundiste y te lo corrija de mala manera. Ese resta puntos definitivamente.

  2. Anónimo

    Debe haber candidatos que pasan la primer entrevista porque son expertos mintiendo, el tema está en los que en un assestment, junto a otros candidatos de perfil similar, continúan destacándose.

    De todas maneras, y sin siendo aparentemente el candidato perfecto, nos quedan algunas herramientas para medir su evolución, la evaluación de desempeño periódica es necesaria para corregir y desafiar a quien ocupa el puesto a ir por más y no ser reemplazado fácilmente.

  3. la loca de al lado

    Vera, mas vale! cuidado con poner todas las cartas sobre la mesa, porque sino te pasa lo que a la desacertada, y en 15 minutos tenes el manual en los quiscos de diario. Pero debo decir algo, yo tengo un unico metodo de seleccion:
    SI me haces sentir cosquillas en la tierra prometida, el muchacho en cuestion acaba de sacar el gordo de navidad!.

  4. ro

    acuerdo y agrego:
    1) que esté escuchando REALMENTE lo que digo, no esperando para hablar como un loro sobre él mismo.
    2) que sus preguntas sobre mi persona trasmitan interés genuino, no las fórmulas repetidas hasta el hartazo (ej: signo del zodíaco y sus interpretaciones).
    3) que su mirada y sonrisa trasmitan dulzura… y algo de pudor, timidez, esa mezcla incierta de sensaciones que generan mariposas en el estómago, no la mirada fría del tiburón profesional que está contando los segundos para atacar a la que él cree su presa.
    4) y lo que más adoro es a los que te miran y se les escapan sonrisas tímidas, son mucho más lindos que el don juan bananón que se las sabe todas.

  5. Med

    Si, yo tenia mis metodos para la primera cita:
    P. ej, paso a contar 3:

    1-Hacer algun chiste tonto a proposito, si la chica se rie con la sonrisa amplia, +1 punto.
    2-Quien dice primero “Vamos”. Si pasa bastante tiempo, y soy yo…vamos bien. Si es ella, estadisticamente se demuestra que nunca pude ni sacar ni un beso con esas mujeres. Ni ese dia ni nunca.

    3-Si amaga a pagar (cosa que nunca dejare en la primera cita) Suma 1 punto. Cuando yo digo que pago yo, si se enoja un poco, suma 2 puntos. Si se enoja mucho mucho, pierde los dos puntos que gano (es una loca). Igual pagare yo, pero el tema es que pasa alrededor.

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